Optoforce

Sensores de fuerza mediante el uso de silicona y luz infrarroja, que pueden calcular la fuerza a aplicar exactamente sobre un objeto

Cuando los sensores de silicona, detectan la forma del objeto a sostener, aplican la presión que corresponda y dicha “yema” se deforma hasta adquirir la forma del objeto, lo que le permite saber la fuerza exacta a ejercer, gracias al uso de fotodiodos y sensores internos que procesan los cambios de la luz infrarroja. Además, la mano robótica es capaz de trabajar bajo temperaturas que oscilan entre -40C y 85C, algo que los hace idóneos para diferentes tipos de climas.
Todo ello se gestiona mediante el procesador instalado en la base del dispositivo. Una de las principales cualidades de él es su robustez y durabilidad, lo que permite ofrecer una alta capacidad de carga y resistir de forma considerable la deformación.

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